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El boom silencioso: las franquicias mexicanas crecen 12% mientras los profesionistas cambian el godinato por el autoempleo

CDMX, 17 de julio de 2026 — Detrás de cada…

Autor: Redaccion Lexo julio 17, 2026


El boom silencioso: las franquicias mexicanas crecen 12% mientras los profesionistas cambian el godinato por el autoempleo

CDMX, 17 de julio de 2026 — Detrás de cada letrero de «Se renta local» que desaparece en una plaza comercial de clase media en Querétaro, Mérida o Saltillo, hay una historia que rara vez llega a las páginas de negocios: la de un profesionista de 35 o 40 años que, después de una década en el mundo corporativo —con juntas interminables, revisiones trimestrales, horarios de oficina y jefes que cambian cada dos años— decidió apostar sus ahorros a una franquicia de tacos al pastor, un gimnasio boutique o una escuela de robótica para niños.

El mercado mexicano de franquicias creció 12% en el primer semestre de 2026, de acuerdo con el reporte semestral de la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF), y alcanzó 1,650 marcas activas —70% de ellas de origen nacional—, con una inversión promedio por unidad que va de los 300 mil a 1.5 millones de pesos. Los sectores que concentran el crecimiento son alimentos y bebidas (38% de las nuevas aperturas), salud y bienestar (16%) y servicios educativos (11%), tres industrias que comparten una característica común: son intensivas en servicio al cliente y difíciles de reemplazar por inteligencia artificial o automatización —al menos por ahora.

«Lo que estamos viendo es una migración silenciosa del talento profesional hacia el emprendimiento», explica Mario Briceño, presidente de la AMF, en conversación telefónica. «No son personas que no encuentren trabajo. Al contrario: son contadores, ingenieros, mercadólogos, administradores de empresas que han llegado a un techo en la escalera corporativa y deciden usar sus ahorros de 10 o 15 años para comprar una franquicia. No quieren inventar el hilo negro. Quieren un modelo probado, procesos estandarizados, una marca reconocida y un manual que les diga qué hacer el primer día, el primer mes y el primer año».

El perfil del franquiciatario mexicano ha cambiado. Ya no es el comerciante que busca diversificar su negocio familiar ni el jubilado que quiere mantenerse activo: es el millennial quemado del trabajo corporativo, con maestría, inglés conversacional y una hipoteca que pagar, pero también con ahorros suficientes para hacer un pago inicial de 400 mil pesos y la determinación de ser su propio jefe aunque eso signifique trabajar más horas de las que trabajaba como empleado.

Las ciudades que más crecen en aperturas no son las de siempre. La CDMX, Monterrey y Guadalajara siguen siendo las plazas más grandes en números absolutos, pero el mayor dinamismo está en ciudades medias —Querétaro, Mérida, Aguascalientes, Saltillo, Hermosillo—, donde el crecimiento de zonas residenciales y la construcción de nuevos centros comerciales están generando espacios comerciales a precios más accesibles que en las saturadas capitales tradicionales. Una franquicia de cafetería que en la Condesa paga 80 mil pesos mensuales de renta por 40 metros cuadrados, en Juriquilla paga 25 mil y atiende a un mercado con igual o mayor poder adquisitivo.

La AMF proyecta que el sector cerrará 2026 con un crecimiento de entre 10% y 14%, impulsado por la estabilidad macroeconómica, el bono demográfico —México tiene más personas en edad productiva que nunca en su historia— y una tendencia cultural que valora cada vez más la autonomía laboral sobre la seguridad del empleo asalariado. La pregunta es si esa tendencia sobrevivirá a la primera crisis económica seria que ponga a prueba los ahorros —y los nervios— de esta nueva generación de pequeños empresarios.

— Investigación y redacción: Lexo Noticias