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Baterías para no apagarse: el plan de 9,000 mdd para almacenar energía y resolver los apagones que ningún gobierno quiere repetir

CDMX, 8 de julio de 2026 — En junio de…

Autor: Redaccion Lexo julio 8, 2026


Baterías para no apagarse: el plan de 9,000 mdd para almacenar energía y resolver los apagones que ningún gobierno quiere repetir

CDMX, 8 de julio de 2026 — En junio de 2025, una ola de calor que llevó el termómetro a 52 grados en Mexicali y 38 en la Ciudad de México disparó la demanda de electricidad a niveles récord. El Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) declaró estado operativo de emergencia. Millones de mexicanos se quedaron sin luz durante horas —en algunos casos, días enteros. No fue un accidente meteorológico aislado: fue la manifestación más visible de un sistema eléctrico que lleva años operando al límite de su capacidad, con una reserva operativa que en los picos de demanda se reduce a menos del 3%, cuando el estándar internacional recomendado es del 10-15%.

Contra ese telón de fondo se anunció este jueves el mayor plan privado de almacenamiento de energía en la historia de México. Un consorcio de seis empresas —Enel Green Power, Canadian Solar, AES México, Saavi Energía, Fotowatio Renewable Ventures y la mexicana Enlight— invertirá 9 mil millones de dólares en la construcción de 12 sistemas de almacenamiento con baterías de ion-litio (BESS, por sus siglas en inglés) con una capacidad total de 6,800 megavatios-hora, equivalentes a la electricidad que consumen 600 mil hogares durante todo un día. Las baterías se instalarán en ubicaciones estratégicas cercanas a los nodos de mayor congestión de la red: Mexicali, Hermosillo, Monterrey, Gómez Palacio, Guadalajara, Toluca, Puebla y Mérida. Las primeras cuatro plantas —Mexicali, Monterrey, Guadalajara y Mérida— entrarán en operación a principios de 2028.

Para entender por qué el almacenamiento es la pieza que le falta al sistema eléctrico mexicano, hay que pensar en la naturaleza intermitente de las energías renovables. Los paneles solares del Bajío generan electricidad de 10 de la mañana a 4 de la tarde, justo cuando el sol pega más fuerte. Pero el pico de demanda es de 6 a 10 de la noche, cuando la gente llega a casa, enciende el aire acondicionado y el refrigerador trabaja horas extra. Sin baterías que capturen el excedente solar del mediodía y lo liberen en la noche, ese excedente se pierde, y las plantas de ciclo combinado —que queman gas natural importado de Texas— tienen que entrar a toda máquina para cubrir el pico nocturno. El resultado: electricidad más cara, más emisiones y una red eternamente al borde del colapso.

«El almacenamiento no es un lujo verde: es la condición de posibilidad para que las energías renovables dejen de ser marginales y se conviertan en la columna vertebral del sistema», explica en entrevista telefónica Odón de Buen, director general de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee). «Sin almacenamiento, puedes instalar todos los paneles solares que quieras, pero vas a seguir dependiendo del gas natural para las horas pico. Con almacenamiento, puedes aspirar a una matriz eléctrica que sea 50% renovable sin sacrificar la estabilidad de la red».

El CENACE ha identificado 12 zonas prioritarias donde la congestión de la red es más severa y donde las baterías tendrían el mayor impacto en estabilidad. Los 12 proyectos anunciados este jueves cubren 10 de esas 12 zonas. Faltan, por ahora, soluciones para las dos zonas más complejas: la península de Yucatán, donde la red de transmisión es particularmente débil y donde los apagones del verano de 2025 fueron más prolongados, y Baja California Sur, un sistema eléctricamente aislado del resto del país que depende casi enteramente de combustóleo —el más sucio y caro de los combustibles fósiles— para generar electricidad.

— Investigación y redacción: Lexo Noticias